Las tiorredoxinas constituyen una familia de proteínas redox que están conservadas en todos los organismos desde procariotas hasta humanos y que en general funcionan reduciendo puentes disulfuro en proteínas substrato. En células eucariotas se han identificado varias tiorredoxinas localizadas en diversos compartimentos subcelulares. Las funciones asignadas a las tiorredoxinas son variadas, como por ejemplo la modulación de la unión al DNA de factores de transcripción, defensa antioxidante, regulación del crecimiento celular y apoptosis, actividad como citoquina, etc. Además, las tiorredoxinas han sido implicadas en una gran variedad de situaciones patológicas tales como enfermedades neurodegenerativas y cardiacas, diabetes, infertilidad o envejecimiento entre otras. A pesar de la clara conexión de las diferentes tiorredoxinas con numerosas enfermedades, aún estamos lejos de elucidar los mecanismos bioquímicos y celulares en los cuales las tiorredoxinas están involucradas. Este problema es debido, principalmente, a la ausencia de un modelo animal adecuado ya que la inactivación de los genes que codifican las tiorredoxinas resulta en fenotipos de letalidad embrionaria tanto en ratones como en
Drosophila.

Una alternativa a este problema radica en el uso del nemátodo
Caenorhabditis elegans, cuya aplicabilidad como modelo experimental viene avalada por el considerable éxito que este invertebrado ha tenido durante los últimos años al recapitular varias enfermedades humanas de diversa etiología. Además, la presencia en el genoma de
C. elegans de varios genes que codifican para tiorredoxinas (con claros ortólogos en mamíferos) nos proporciona una plataforma excelente para investigar las funciones de las distintas tiorredoxinas y asi poder responder a las principales cuestiones planteadas en la biología de estas proteínas. Es en este prometedor escenario donde hemos iniciado un projecto encaminado a elucidar, mediante una aproximación genética, la función de los sistemas tiorredoxina usando para ello el organismo modelo
Caenorhabditis elegans con idea de proporcionar información relevante sobre la importancia de estas proteínas y su posible implicación en varias de las patologías más importantes en humanos. Así, recientemente, hemos identificado en
C. elegans la primera tiorredoxina de metazoos con una expresión exclusiva en neuronas, lo cual abre una línea que permitirá usar este organismo en el estudio de la función de las tiorredoxinas en la fisiología y la patología del sistema nervioso.